domingo, 18 de marzo de 2018

El aluminio de calorifugado en instalaciones


Actualmente los proyectos de aislamiento térmico para los diferentes sectores industriales –cámaras frigoríficas, centrales de generación, biomasa o geotermia- se están desarrollando a gran velocidad,  al igual que los materiales utilizados en las instalaciones –principalmente banda de aluminio, lana de vidrio- y los métodos de montaje.
Se define como aluminio para calorifugado a las bobinas de aluminio, principalmente de unos 100-150Kgs y aleacción 3003, que se utilizan para cubrir los diferentes equipos –calderas, tuberías, motores,….- de las instalaciones que durante su funcionamiento experimentan una temperatura por encima de la temperatura ambiente. Todos estos equipos se cubren con la finalidad de evitar perdidas de calor, que se ocasionan por las leyes de la termodinámica referentes a la transmisión de calor entre equipos que están a diferente temperatura.
Para realizar los cálculos referentes a las perdidas de calor de la instalación y como disminuirlas, el parámetro clave es la conductividad térmica de los materiales, pues esta variable es específica para cada material, y representa la capacidad de ese material para transmitir/conducir el calor. Los ingenieros, diseñan las instalaciones de calorifugado intentando disminuir las perdidas de calor al máximo, por lo que priorizan el uso de materiales aislantes, o lo que es lo mismo, con una baja conductividad térmica.
Como hemos indicado anteriormente, los 2 material más utilizado en los montajes de calorifugado son la lana de vidrio, o compuesto similares y el aluminio calorifugado –o acero inoxidable en casos de instalaciones corrosivas como puede ser un ambiente salino, líquidos corrosivos,…-. La lana de vidrio u otras fibras minerales como el silicato de calcio, fibras cerámicas son materiales flexibles, por lo que se adaptan al contorno exterior del equipo de la instalación, aislándolo de su ambiente para evitar perdidas de calor. –este es el principio fundamental de cualquier proyecto de calorifugado-. Como segunda capa de aislamiento se utiliza en la mayoría de los casos aluminio calorifugado, que es un aluminio con una conductividad térmica inferior al aluminio standard. Gracias a su gran ductilidad, el aluminio es perfecto para recubrir cualquier equipo de la instalación de calorifugado, pues podemos darle la forma de cualquier equipo a recubrir: tuberías rectas y curvas, codos, motores, calderas,….Además, el bajo de precio del aluminio respecto a a materiales con una conductividad térmica similar como puede ser el acero inoxidable juegan a su favor. En cuanto a la capacidad anticorrosión del aluminio, la aleación 3003,que es la más utilizada en instalaciones de calorifugado tiene unas características parecidas a los aceros inoxidables, por lo que puede utilizarse para cubrir la mayoría de elementos de la instalación sin tener que preocuparse por la corrosión en caso de pérdidas.
Puede ampliar la información de este artículo en la web www.calorifugado.es, de donde hemos extraído los conceptos para la redacción del mismo.